miércoles, 18 de febrero de 2015

Hola Santi

Mencionaste mi blog hace unos días y (obviamente/lamentablemente) eso quedó en mi cabeza así que vine a verlo. Me había olvidado hasta tal punto de esto, que tuve muchos problemas para recordar mi usuario y contraseña... Y después me puse a leer. Sinceramente me da un poco de vergüenza lo que hay acá. En parte está bueno ver las cosas con distancia... Casi siento como si todo esto le hubiera pasado a otra persona que no soy yo. Me siento poco identificada con algunas cosas que leo y muy identificada por otras, es un poco raro. Veo que no subí el texto que te mencioné (y que te envié por mail) del tipo que viaja en tren. Creo que ese es el único del cual me enorgullezco y no está acá! Jajaja.

Bueno, como ya sabes, sos la primera persona a la cual le comparto este blog. Y ahora que me reencontré con esto, tal vez pueda retomarlo y cada tanto subir cosas (si es que vuelve la inspiración l las ganas de escribir). Si no me acuerdo mal, esto lo arranqué en el 2009 cuando tenía 20 años... Siento que pasó una eternidad. La verdad que nunca me interesó que me lean sino que quería tener un medio para expresar cosas que me pasaban y que no las hablaba con nadie, quería expresarme pero al mismo tiempo, mantener mi "privacidad". No quería sentirme expuesta ante nadie. Escribir me hacia bien y sentía que quería publicarlo, pero no quería que nadie me leyera...Hasta ahora, que siento que por primera vez tengo al lado a una persona con la que quiero compartir todo de mi. Aún así, la verdad es que no es fácil para mi que esto deje de pertenecerme totalmente a mi, pero también queria demostrarte de alguna manera lo mucho que confío en vos y lo importante que sos para mi. Y también, de algún modo, esto dejó de ser mío para pasar a ser nuestro y la verdad es que yo quiero justamente eso: dejar de ser solo "yo" y que seamos siempre "nosotros".

Te dejo con el misterioso blog para que leas lo que te interesa o escuches la música que subí, si queres. Aunque probablemente no encuentres nada que sea muuuy interesante, podes darme algún feedback también.

Te amo amor mío :) 
--Así que no cree en la verdad.
--Creo que la verdad está bien en las matemáticas, en la química, en la
filosofía. No en la vida. En la vida es más importante la ilusión, la imaginación,
el deseo, la esperanza. Además ¿sabemos acaso lo que es la verdad? Si yo le
digo que aquel trozo de ventana es azul, digo una verdad. Pero es una verdad
parcial, y por lo tanto una especie de mentira. Porque ese trozo de ventana no
está solo, está en una casa, en una ciudad, en un paisaje. Está rodeado del gris de
ese muro de cemento, del azul claro de este cielo, de aquellas nubes alargadas,
de infinitas cosas más. Y si no digo todo, absolutamente todo, estoy mintiendo.
Pero decir TODO es imposible, aun en este caso de la ventana, de un simple trozo
de la realidad física, de la simple realidad física. La realidad es infinita y además
infinitamente matizada, y si me olvido de un solo matiz ya estoy mintiendo.
Ahora, imagínese lo que es la realidad de los seres humanos, con sus
complicaciones y recovecos, contradicciones y además cambiantes. Porque
cambia a cada instante que pasa, y lo que éramos hace un momento no lo somos
más. ¿Somos, acaso, siempre la misma persona? ¿Tenemos, acaso, siempre los
mismos sentimientos? Se puede querer a alguien y de pronto desestimarlo y
hasta detestarlo. Y si cuando lo desestimamos cometemos el error de decírselo,
eso es una verdad, pero una verdad momentánea, que no será más verdad dentro
de una hora o al otro día, o en otras circunstancias. Y en cambio el ser a quien se
la decimos creerá que ésa es la verdad, la verdad para siempre y desde siempre.
Y se hundirá en la desesperación.
Pero es que yo no puedo ser uno de esos tipos que andan siempre con el corazón en la mano (...) Mi estilo de querer es ése, un poco reticente, reservado al máximo, sólo para grandes ocasiones. Quizá haya una razón y es que tengo la manía de los matices, de las gradaciones. De modo que si siempre estuviera expresando al máximo, ¿qué dejaría para esos grandes momentos (hay cuatro o cinco en cada vida, en cada individuo) en que uno debe apelar al corazón a pleno?

Reflexión sobre la vida

What if the worst is true? What if there is no God and you only go around once and that's it? Well, you know, don't you wanna be part of the experience? You know, what the hell, it's not all a drag.
And I'm thinking to myself, Jeez, I should stop ruining my life searching for answers I'm never gonna get, and just enjoy it while it lasts. And after, who knows? I mean, maybe there is something, nobody really knows. I know 'maybe' is a very slim reed to hang your whole life on, but that's the best we have.
And then I started to sit back, and I actually began to enjoy myself.

Una flor amarilla

Parece una broma, pero somos inmortales. Lo sé por la negativa, lo sé porque conozco al único mortal.
Me contó su historia en un bistró de la rue Cambronne, tan borracho que no le costaba nada decir la verdad aunque el patrón y los viejos clientes del mostrador se rieran hasta que el vino se les salía por los ojos. A mí debió verme algún interés pintado en la cara, porque se me apiló firme y acabamos dándonos el lujo de la mesa en un rincón donde se podía beber y hablar en paz. Me contó que era jubilado de la municipalidad y que su mujer se había vuelto con sus padres por una temporada, un modo como otro cualquiera de admitir que lo había abandonado. Era un tipo nada viejo y nada ignorante, de cara reseca y ojos tuberculosos. Realmente bebía para olvidar, y lo proclamaba a partir del quinto vaso de tinto.
         Contó que en un autobús de la línea 95 había visto a un chico de unos trece años, y que al rato de mirarlo descubrió que el chico se parecía mucho a él, por lo menos se parecía al recuerdo que guardaba de sí mismo a esa edad. Poco a poco fue admitiendo que se le parecía en todo, la cara y las manos, el mechón cayéndole en la frente, los ojos muy separados, y más aun en la timidez, la forma en que se refugiaba en una revista de historietas, el gesto de echarse el pelo hacia atrás, la torpeza irremediable de los movimientos. Buscó un pretexto para hablar con el chico, le preguntó por una calle y oyó ya sin sorpresa una voz que era su voz de la infancia (...)
Lo que había empezado como una revelación se organizaba geométricamente, iba tomando ese perfil demostrativo que a la gente le gusta llamar fatalidad. Incluso era posible formularlo con las palabras de todos los días: Luc era otra vez él, no había mortalidad, éramos todos inmortales.
         —Todos inmortales, viejo. Fíjese, nadie había podido comprobarlo y me toca a mí, en un 95. Un pequeño error en el mecanismo, un pliegue del tiempo, un avatar simultáneo en vez de consecutivo, Luc hubiera tenido que nacer después de mi muerte, y en cambio... Sin contar la fabulosa casualidad de encontrármelo en el autobús. Creo que ya se lo dije, fue una especie de seguridad total, sin palabras. Era eso y se acabó. Pero después empezaron las dudas, por que en esos casos uno se trata de imbécil o toma tranquilizantes. Y junto con las dudas, matándolas una por una, las demostraciones de que no estaba equivocado, de que no había razón para dudar. Lo que le voy a decir es lo que más risa les da a esos imbéciles, cuando a veces se me ocurre contarles. Luc no solamente era yo otra vez, sino que iba a ser como yo, como este pobre infeliz que le habla. No había más que verlo jugar, verlo caerse siempre mal, torciéndose un pie o sacándose una clavícula, esos sentimientos a flor de piel, ese rubor que le subía a la cara apenas se le preguntaba cualquier cosa (...)
Pero lo peor de todo no era el destino de Luc; lo peor era que Luc moriría a su vez y otro hombre repetiría la figura de Luc y su propia figura, hasta morir para que otro hombre entrara a su vez en la rueda. Luc ya casi no le importaba; de noche, su insomnio se proyectaba más allá hasta otro Luc, hasta otros que se llamarían Robert o Claude o Michel, una teoría al infinito de pobres diablos repitiendo la figura sin saberlo, convencidos de su libertad y su albedrío.
         —Ahora se ríen de mí cuando les digo que Luc murió unos meses después, son demasiado estúpidos para entender que... Sí, no se ponga usted también a mirarme con esos ojos. Murió unos meses después, empezó por una especie de bronquitis, así como a esa misma edad yo había tenido una infección hepática. A mí me internaron en el hospital, pero la madre de Luc se empeñó en cuidarlo en casa (...) La verdad es que en esas semanas después del entierro sentí por primera vez algo que podía parecerse a la felicidad. Todavía iba cada tanto a visitar a la madre de Luc, le llevaba un paquete de bizcochos, pero poco me importaba ya de ella o de la casa, estaba como anegado por la certidumbre maravillosa de ser el primer mortal, de sentir que mi vida se seguía desgastando día tras día, vino tras vino, y que al final se acabaría en cualquier parte y a cualquier hora, repitiendo hasta lo último el destino de algún desconocido muerto vaya a saber dónde y cuándo, pero yo sí que estaría muerto de verdad, sin un Luc que entrara en la rueda para repetir estúpidamente una estúpida vida. Comprenda esa plenitud, viejo, envídieme tanta felicidad mientras duró.
         Porque, al parecer, no había durado. El bistró y el vino barato lo probaban, y esos ojos donde brillaba una fiebre que no era del cuerpo. Y sin embargo había vivido algunos meses saboreando cada momento de su mediocridad cotidiana, de su fracaso conyugal, de su ruina a los cincuenta años, seguro de su mortalidad inalienable. Una tarde, cruzando el Luxemburgo, vio una flor.
         —Estaba al borde de un cantero, una flor amarilla cualquiera. Me había detenido a encender un cigarrillo y me distraje mirándola. Fue un poco como si también la flor me mirara, esos contactos, a veces... Usted sabe, cualquiera los siente, eso que llaman la belleza. Justamente eso, la flor era bella, era una lindísima flor. Y yo estaba condenado, yo me iba a morir un día para siempre. La flor era hermosa, siempre habría flores para los hombres futuros. De golpe comprendí la nada, eso que había creído la paz, el término de la cadena. Yo me iba a morir y Luc ya estaba muerto, no habría nunca más una flor para alguien como nosotros, no habría nada, no habría absolutamente nada, y la nada era eso, que no hubiera nunca más una flor.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Yo.

I always feel like a freak because I’m never able to move on like… this, you know? People just have an affair, or even entire relationships. They break up and they forget. They move on like they would have changed brand of cereals. I feel I was never able to forget anyone I’ve been with. Because each person had their own … specific qualities. You can never replace anyone. What is lost is lost. Each relationship, when it ends, really damages me. I never fully recover. That’s why I’m very careful with getting involved, because it hurts too much. Even getting laid… I actually don’t do that… I will miss of the person the most mundane things. Like I’m obsessed with little things. Maybe I’m crazy but when I was a little girl, my mom told me that I was always late for school. One day she followed me to see why. I was looking at chestnuts falling from the trees rolling on the sidewalk, or ants crossing the road, the way a leaf cast a shadow on a tree trunk… little things. I think it’s the same with people. I see in them little details, so specific to each of them, that move me, and that I miss, and… will always miss. You can never replace anyone, because everyone is made of such beautiful specific details. Like I remember the way… your beard has a bit of red in it. And how the sun was making it glow… that morning, right before you left. I remember that, and I missed it. I’m really crazy, right?

domingo, 8 de agosto de 2010

El viajar es un placer

Dicen que viajando se fortalece el corazón, pues andar nuevos caminos te hace olvidar el anterior. Ojalá que esto pronto suceda, así podrá descansar mi pena hasta la próxima vez...

Y así encuentras una paloma herida que te cuenta su poesía de haber amado y quebrantado otra ilusión. Seguro que al rato estará volando, inventando otra esperanza para volver a vivir.
Creo que nadie puede dar una respuesta, ni decir qué puerta hay que tocar. Creo que a pesar de tanta melancolía, tanta pena y tanta herida, sólo se trata de vivir.

En mi almanaque hay una fecha vacía, es la del día que dijiste que tenías que partir. Debes andar por nuevos caminos, para descansar la pena hasta la próxima vez. Seguro que al rato estarás amando, inventando otra esperanza para volver a vivir.

Dicen que viajando se fortalece el corazón, pues andar nuevos caminos te hace olvidar el anterior. Ojalá que esto pronto suceda, así podrá descansar mi pena hasta la próxima vez. Seguro que al rato estaré volando, inventando otra esperanza para volver a vivir...

jueves, 24 de junio de 2010

El anónimo fui yo.

Si yo no odio, entonces, ¿amo? Parece que sólo puedo amar, odiar o ser indiferente. Quizás haya mucho más que eso: yo quiero creer que todavía puedo sentir "cosas" que escapan a las definiciones y que exactamente es eso lo que hace todo tan interesante. Quiero creer que la magia está simplemente en sentir y al mismo tiempo, en no poder entender ni explicar el sentimiento: quizás el no poder identificar al sentimiento sea lo más lindo de sentir. Quizás sólo porque somos tan tercos y racionales es que necesitamos estar seguros, encasillando y clasificando todo. Descartes decía que el alma se concentra principalmente en el cerebro... en ese sentido, mis creencias son mucho más románticas.

lunes, 24 de mayo de 2010

Deseo

Rotundamente ME NIEGO a vivir cada día sintiéndome oprimida, presa en libertad. Porque vivir con miedo, en silencio, tapando y callando a todos los pensamientos que pugnan por ser expresados, no es vivir.
Quizás sea por eso que el arte alimenta tanto el espíritu, nos da aire para respirar. Es un medio infinito de expresión, de transmisión, de ideas y pensamientos. Es vida.
Lamentablemente, creo que todo esto no es más que una esperanza vana. Nunca vamos a aprender realmente el "vivir y dejar vivir"... todavía le falta mucho a esta sociedad tan golpeada, tan herida de gobiernos militares, de democracias corruptas, de pelotudos que confunden ideas y conceptos, libertad con libertinaje. De retrógradas e ignorantes, incapaces de pensar por sí mismos, que absorben todo lo que la tele o ciertos diarios digan sin cuestionarse, sin detenerse a a pensar si realmente las cosas son como dicen que son.
Sin embargo, me alegra ver que de a poco estamos comenzando un camino que aparenta ir hacia algún lugar que parecería ser interesante y productivo. Ese tiene que ser nuestro deseo, especialmente ahora que todos hacemos flamear los colores patrios en cada rincón, nuestra energía tiene que estar puesta ahí. Reitero que me parece que falta mucho pero es bueno que por algo se empiece, de una vez.

lunes, 17 de mayo de 2010

El futuro llegó, hace rato...

Hace un tiempo, si me preguntaban, yo respondía que nunca iba a pasarme a mi. A mi nunca nada me iba a poder hacer dudar de una decisión una vez que había sido tomada. Justamente a mi, tan segura y confiada de mi, tan conocedora de todas mis virtudes pero también de mis defectos y de mis carencias. Tan convencida de qué era lo que esperaba de la vida, del camino que iba a tomar, de lo que aspiraba a ser, del futuro que quería tener.
Una parte de mi sigue pensando de esa manera. Incluso si miro hacia atrás, creo que he cumplido con casi todos los objetivos que me propuse alguna vez, claramente aún hay algunos en el tintero pero pueden esperar. Pienso que cuando uno realmente desea algo con toda la fuerza de su voluntad, de alguna manera, "todos los caminos conducen a Roma": se termina logrando lo que se quiere. Decisión. Voluntad. Seguridad. Confianza. Y por sobretodas las cosas, "sin esfuerzo no hay progreso"
Pero por otra parte, hay una señal de alarma interna... algo me dice que me detenga un segundo y me fije si realmente estoy yendo hacia donde quiero ir. La verdad es que tengo tanto miedo de estar equivocandome de camino, de no estar tan segura de la confianza que tengo de saber lo que quiero y de que finalmente termine en un lugar en el que nunca quise estar, conformándome con una vida que nunca quise tener. Toda mi convicción puesta en un proyecto de vida, un camino que creo que tomé para bien y que al fin y al cabo, no sé si finalmente va a conducir a lo que yo quiero para mi. ¿Y estoy tan segura de lo que quiero para mi? En un principio, sí. Creería que sí... ¿ Y mañana voy a querer lo mismo?
Es una incertidumbre muy dificil de aceptar, con la cual se debe convivir. El miedo que genera la incertidumbre es mucho, pero también genera expectativa de seguir, y en especial, provoca un gran aprendizaje, un ímpetu y una voluntad de lucha por conseguir eso que tanto queremos. Si no quisieramos nada, si no tuvieramos un proyecto de vida, una ilusión o una esperanza, no habría nada por lo que esforzarse. Ninguna meta a la que llegar.
Por eso trato de relajarme un poco, tener la mente abierta y despierta y lo que tiene que venir, llegará.

sábado, 24 de abril de 2010

no day but today

You never heard my song before, the music was too loud
But now I think you hear me well, for now we both know how
No star can light our way in this cloud of dark and fear
But someday one day...
Funny how the pages turn and hold us in between
A misty castle waits for you and you shall be a queen
Today the cloud it hangs over us and all is grey
But someday one day...
When I was you and you were me, and we were very young together took us nearly there
The rest may not be sung so still the cloud it hangs over us and we're alone
But some day one day, we'll come home...

martes, 9 de febrero de 2010

Shakespeare

Cuando me dijo que en realidad no piensa de esa manera, que fue desbordado por el enojo, que no tengo que creer en lo que dice cuando se enfurece, sentí que no había más esperanza. Si no debo creer en los actos realizados debido al sentimiento, sea cual fuere, me encuentro perdida en un mundo totalmente vacío de pasión, puramente objetivo, aburrido y hasta predecible. Creo que la verdadera esencia de las personas se evidencia al corresponder a un sentimiento, a una emoción o hasta a un ideal. ¿Cómo no voy a creer en las palabras de quien me habló desde el enojo? Entonces, tampoco debería creer cuando me hablen desde la dicha o desde cualquier otra emoción. De otro modo, ¿quién podría no sentir emoción alguna?
¿Qué somos sin nuestras pasiones? Lo que realizo siguiendo un sentimiento es lo que le da sentido a mi vida, lo que le quita el hastío de la rutina y la obligación. Yo soy lo que hago y digo al sentir. Por eso el ser humano es tan complejo y dinámico, porque siente distinto según las circunstancias: no somos siempre los mismos, pero sí somos un conjunto formado por todos los que fuimos alguna vez.
Ser fiel a mis pasiones me da la libertad de poder ser.

sábado, 19 de diciembre de 2009

"No son la voluntad o las intenciones lo que rige la vida. La vida es cuestión de nervios, y de fibras, y de compartimientos lentamente construidos donde el pensamiento se esconde y la pasión sueña. Puedes considerarte seguro, y pensar que tu posición es firme, pero un repentino color matizado en una habitación o en un cielo matutino, un perfume especial que una vez amaste y que llega cargado de recuerdos, un verso de un poema olvidado que reencuentras, una cadencia de una pieza musical que dejaste de tocar: te digo, Dorian, que es de cosas como estas de lo que dependen nuestras vidas."

El retrato de Dorian Gray, Oscar Wilde.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Jane Austen

Darcy: Miss Elizabeth. I have struggled in vain and I can bear it no longer. These past months have been a torment. I came to Rosings with the single object of seeing you. I had to see you. I have fought against my better judgment, my family's expectation, the inferiority of your birth by rank, so I can start all these things, and I'm willing to put them aside and ask you to end my agony.
Elizabeth: I don't understand.
Darcy: I love you. Most ardently. Please do me the honor of accepting my hand.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Entre todas las cosas que me gustan, me encanta escuchar música estando sola o acompañada. Me gusta ver en vivo a las bandas que me vuelven loca. Descubrir una nueva banda.
Las buenas conversaciones en las que descubro algo a través de los otros o en otros. Aprender. Entender.
Me gusta que me abracen, los mimos y los besos en el pelo.
Merendar o cenar con mis amigos.
Los días de sol y, a veces, también la lluvia.
Los baños de inmersión.
Despertar a mi hermano. Las genialidades que surgen de él.
Los mensajes, mails, cartas inesperados/as.
El café con leche, el té, el mate con galletitas. El cortado bien cargado que me obligo a tomar para despertarme.
El olor a cuero, a pasto cortado, a lluvia, a libro nuevo, a auto nuevo.
Me gusta cuando me río mucho y reirme con otros (bueno, quizás también DE otros, che)
Llegar a casa, sacarme las zapatillas, ponerme el piyama.
Sacar fotos, hacer un buen regalo.
Aplastar hojas secas con los pies. Saltar los charcos. Encontrar algún lugar donde hay Sol cuando tengo mucho frío y quedarme un rato ahí.
Mirar películas, sola o acompañada. Descubrir a algún actor genial.
Conocer gente nueva y notar que disfruto de su compañía.
A veces, cocinar.
Viajar. Leer. Maravillarme con algún libro.
Las vacaciones. Hundir los pies en la arena. El primer día cuando voy hasta la orilla a tocar el mar. Los muelles. Las librerías. Los colores de los paisajes.
No tener clases. Las clases que están buenas.
Las bufandas, pañuelos y eso.
Mis amigas y amigos. 
Navidad, año nuevo, los cumpleaños.
Me gusta saber que hay gente que va a estar siempre y también que hay otra que es circunstancial.
Poder acordarme claramente ciertas cosas de mi infancia.
Los bebés y los nenes chiquitos. Lo inocentes que son, los disparates que pueden decir, sus preguntas raras, las historias que inventan.
El hogar a leña. Caminar de la mano.
Juntar caracoles. Despertarme mucho más temprano y darme cuenta de que todavía me queda un rato largo. Tener un buen sueño. Soñar.
Las tazas y las copas. Decorar mi casa.
Los ojos con brillo.

Podría seguir, pero la verdad es que lo que más me gusta es saber que HAY tantas cosas que me gustan. Pequeñas, triviales o importantes, cosas que a uno, en definitiva, lo hacen ser feliz.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Ser yo.

La idea de definirme a mi misma, de explicar cuáles son mis cualidades y mis defectos, siempre me molestó un poco. Con el tiempo me di cuenta de que me molestaba porque nunca supe bien cómo definirme; es raro lo que sucede, sé cómo soy pero no puedo explicarlo. Pienso un adjetivo y en seguida me encuentro dudando sobre si será el adecuado o no, sobre si efectivamente soy así o no...
Si bien pienso que cada uno tiene una esencia, algo que nos hace únicos, también pienso que somos multifacéticos. Que a partir de algo que ocurrió un día determinado podemos ser, sentir, pensar de una manera y quizás ya no será más así a los dos días de haber ocurrido. O incluso en el mismo día. Por el contrario, todavía creo en las "cosas" perdurables en el tiempo.
Entonces, ¿cómo estar seguros de quiénes somos realmente, de cuál es esa esencia? ¿Estamos capacitados para poder "encasillarnos" en descripciones, en palabras? Y más aún, si ni nosotros mismos podemos llegar a conocernos del todo, ¿cómo llegar a esa instancia de absoluta intimidad con otra persona, en la cual podemos afirmar conocerla? Realmente, ¿podemos llegar a conocer a alguien por completo, alguna vez?
A veces se me ocurre que es mucho más fácil definirse por la contradicción: "sé lo que no me gusta" "sé lo que no quiero ser, lo que no quiero hacer"
Sin embargo, "la gente cambia". La vida pasa y uno se amolda a ella y, quizás, deberíamos ser nosotros quienes tendríamos que indicarle a la vida el camino.
Deseo que todos aprendamos a ser más libres y abiertos, pero por sobretodas las cosas, espero que seamos nosotros mismos. Con cambios, con dudas, con defectos y virtudes pero únicos.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Qué es el...?

Love is real, real is love
Love is feeling, feeling love
Love is wanting to be loved.
Love is touch, touch is love
Love is reaching, reaching love
Love is asking to be loved.
Love is you, you and me
Love is knowing, we can be.
Love is free, free is love
Love is living, living love
Love is needing to be loved.

martes, 20 de octubre de 2009

Sabiduría vs Verdad

Lo único que no entiendo es por qué he tardado tanto en saber que todo eso lo he sabido siempre.

domingo, 18 de octubre de 2009

Simple IV

Sentirse en sintonía o en conexión con alguien es uno de los sentimientos más satisfactorios que existen.

domingo, 11 de octubre de 2009

Esperanza II

Porque felizmente (pensaba) el hombre no está sólo hecho de desesperación sino de fe y de esperanza; no sólo de muerte sino también de anhelo de vida; tampoco únicamente de soledad sino de momentos de comunión y de amor. Porque si prevaleciese la desesperación, todos nos dejaríamos morir o nos mataríamos, y eso no es de ninguna manera lo que sucede. Lo que demostraba, a su juicio, la poca importancia de la razón, ya que no es razonable mantener esperanzas en este mundo en que vivimos. Nuestra razón, nuestra inteligencia, constantemente nos están probando que ese mundo es atroz, motivo por el cual la razón es aniquiladora y conduce al escepticismo, al cinismo y finalmente a la aniquilación. Pero, por suerte, el hombre no es casi nunca un ser razonable, y por eso la esperanza renace una y otra vez en medio de las calamidades. Y este mismo renacer de algo tan descabellado, tan sutil y entrañablemente descabellado, tan desprovisto de todo fundamento es la prueba de que el hombre no es un ser racional. Y así, apenas los terremotos arrasan una vasta región de Japón o de Chile; apenas una gigantesca inundación liquida a centenares de miles de chinos en la región del Yang Tse; apenas una guerra cruel y, para la inmensa mayoría de sus víctimas sin sentido, como la Guerra de los Treinta Años, ha mutilado y torturado, asesinado y violado, incendiado y arrasado a mujeres, niños y pueblos, ya los sobrevivientes, los que sin embargo asistieron, espantados e impotentes, a esas calamidades de la naturaleza o de los hombres, esos mismos seres que en aquellos momentos de desesperación pensaron que nunca más querrían vivir y que jamás reconstruirían sus vidas ni podrían reconstruirlas aunque lo quisieran, esos mismos hombres y mujeres (sobretodo mujeres, porque la mujer es la vida misma y la tierra madre, la que jamás pierde un último resto de esperanza), esos precarios seres humanos ya empiezan de nuevo, como hormiguitas tontas pero heroicas, a levantar su pequeño mundo de todos los días: mundo pequeño, es cierto, pero por eso mismo más conmovedor. De modo que no eran las ideas las que salvaban al mundo, no era el intelecto ni la razón, sino todo lo contrario: aquellas insensatas esperanzas de los hombres, su furia persistente para sobrevivir, su anhelo de respirar mientras sea posible, su pequeño, testarudo y grotesco heroísmo de todos los días frente al infortunio. Y si la angustia es la experiencia de la Nada, algo así como la prueba ontológica de la Nada, ¿no sería la esperanza la prueba de un Sentido Oculto de la Existencia, algo por lo cual vale la pena luchar? Y siendo la esperanza más poderosa que la angustia (ya que siempre triunfa sobre ella, porque si no todos nos suicidaríamos) ¿no sería que ese Sentido Oculto es más verdadero, por decirlo así, que la famosa Nada?